Nov
04
2021

Sostenibilidad

La huella medioambiental de Cellnex, a examen

Presenta su primer informe anual de medioambiente y cambio climático verificado por un tercero independiente.

En la apuesta por imprimir sostenibilidad a sus negocios y rendir cuentas a la sociedad, accionistas, usuarios e inversores, Cellnex ha presentado su primer Informe de Medioambiente y Cambio Climático en el que somete a escrutinio su actividad en los países en los que opera para hacer balance de los logros conseguidos y establecer objetivos futuros.

Si hasta no hace mucho el Informe Anual con los hitos y detalles económicos del ejercicio era uno de los principales elementos de análisis de los grupos empresariales, los informes de actividad social o, más recientemente, de impacto medioambiental, han ido cobrando mayor importancia en un mundo cada vez más preocupado por la sostenibilidad y la huella que deja cualquier actividad.

Mientras los grandes gestores de fondos seleccionan sus inversiones en base a criterios ecológicos y sociales, los gobiernos tratan de legislar no ya la actividad, sino la medición de las acciones corporativas que van más allá de la rentabilidad financiera.

Hasta que la regulación y los estándares de medición alcancen un punto de encuentro, los índices de sostenibilidad han ido ganando fuerza como herramienta de información a los inversores, asegurando que las organizaciones cumplen con sus compromisos en materia ambiental.

Cellnex ya se somete a esta evaluación y pertenece a cuatro de los grandes índices de sostenibilidad: SUSTAINALYTICS, CDP, MSCI y FTSE4Good que, adicionalmente, “permiten identificar mejoras para avanzar como líderes en el sector”, explica el grupo.

En este objetivo incide el informe presentado por la compañía, realizado teniendo en cuenta los principales marcos y normas de referencia internacionales y avalado por un informe de verificación independiente de Deloitte. Sobre seis pilares básicos de la actividad, el documento hace un repaso a los logros conseguidos hasta la fecha y al tiempo identifica oportunidades que le ayudan a renovar sus objetivos.

El informe permite atestiguar desde el porcentaje de energías renovables utilizadas, la huella de carbono de la actividad, la compensación de emisiones, la reducción del consumo energético o la valorización de residuos, entre otros.

Como empresa en expansión – casi 40.000 millones de euros invertidos en adquisiciones desde su salida a bolsa – su principal objetivo es impulsar la integración de modelos sostenibles en sus nuevas unidades una vez integradas.

Sus compromisos medioambientales -establecidos en la Política de Medio Ambiente y Cambio Climático– se centran en cinco líneas estratégicas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

A lo largo de 2020 realizó una serie de acciones a nivel operativo y corporativo para convertir la política de sostenibilidad en algo tangible, desde mediciones de huella contaminante y acciones de compensación, a la elaboración de un plan de transición energética (con el objetivo de que en 2025 el 100 por ciento de la energía que utilice sea de origen renovable) o a la inclusión de la gestión medioambiental en la gobernanza y supervisión en la propia empresa.

El cambio climático, para muchos el mayor desafío al que se enfrenta la humanidad, es una preocupación de primer orden para Cellnex, que ha realizado un estudio con diferentes escenarios y se compromete a reducir su huella de carbono un 50% antes de 2030 y un 100% antes de 2050. Además de las acciones de mitigación, la compañía trabaja en la adaptación al cambio climático, a partir de mejoras en la resiliencia de sus infraestructuras y adaptación de sus actividades, en línea con los ODS. El informe incluye las relaciones con proveedores y los materiales que utilizan, así como acciones para proteger la diversidad, como identificar las infraestructuras ubicadas en espacios protegidos.

Aprovechando su expertise en innovación tecnológica y de telecomunicaciones, la empresa explica algunas iniciativas propias que pueden ayudar a otros a una gestión más eficaz de los recursos naturales y menos dañina para el medio ambiente. Desde tecnologías para reducir el consumo de agua con Internet de las Cosas (IoT) o promoción de sistemas inteligentes de gestión para las ciudades a su experiencia en el sector de la movilidad sostenible como elemento imprescindible para alcanzar la neutralidad climática.

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