Dec
28
2020

Sostenibilidad

Invertir en personas, invertir en futuro

En colaboración con la escuela de negocios EADA, Cellnex ofrece un MBA ad hoc para fomentar el talento interno

La formación es un principio básico en cualquier corporación que no quiera verse sobrepasada por unos tiempos de cambio acelerado. Más aún si la innovación es, como en el caso de Cellnex, una de sus señas de identidad.

Mientras el Banco Mundial alerta sobre la necesidad de reenfocar la especialización y formación de los trabajadores al pronosticar que en 2022 el uso de la Inteligencia Artificial podrá remplazar más de la mitad de los empleos actuales en países en desarrollo, un estudio reciente del Institute of the Future y Dell Technologies augura que en 2030 el 85 por ciento de los trabajos serán en tareas aún no inventadas.

Como en otras grandes corporaciones, en Cellnex dedican esfuerzos e inversión en la formación continuada de sus profesionales e incluso participan en iniciativas externas que buscan fomentar vocaciones STEM (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés) entre jóvenes y estudiantes.

Algunas grandes empresas financian a sus empleados con mayor proyección con programas genéricos de Administración de Empresas para poder aprovechar en un futuro las nuevas habilidades.

En una innovadora vuelta de tuerca a la promoción del talento, Cellnex ha ido un poco más allá al diseñar en colaboración con la EADA Business School un MBA específico para empleados que acaba de cerrar su primera edición.

“Llevábamos tiempo pensando en colaborar con una escuela de negocios de prestigio para crear un MBA con contenido adaptado a nuestra realidad, con una orientación más Cellnex que los posgrados al uso. Un equipo de la escuela de negocios y de la compañía decidió el enfoque de unos estudios multidisciplinares pasados por nuestro prisma”, explica Mónica Gracia, de la dirección de People en Cellnex.

Una veintena de empleados de cuatro países (España, Suiza, Francia e Italia) acaban de graduarse con la presentación de cuatro proyectos pensados específicamente para implementar en el ámbito de la empresa.

La formación corrió a cargo de profesores de la escuela de negocios, pero los expertos de Cellnex en cada área temática participaron en la presentación de los módulos y otros interlocutores de la empresa se involucraron en labores de asesoramiento o mentorización en el proyecto de fin de máster. El propio CEO de la compañía, Tobias Martinez participó en la jornada de clausura en la que se presentaron los proyectos finales.

“El objetivo –añade Mónica Gracia– es ir generando un ‘pool’ de personas con talento preparadas para asumir en un futuro posiciones de liderazgo, de gestión dentro de la empresa facilitándoles nuevas estrategias, contenidos, habilidades y reforzando al mismo tiempo nuestra apuesta por el Growing together, lema del área de personas”.

Cuando dejas de aprender, empiezas a morir

Esta popular afirmación atribuida a Albert Einstein le va como anillo al dedo a Andrés Toribio que, a sus 43 años, acaba de graduarse en este máster. Ingeniero Superior de telecomunicaciones, desde su incorporación a Cellnex en 1999 ha sido testigo de la transformación de la crisálida en mariposa.

Cuando empezó como ayudante en una pequeña filial de Abertis con servicios para los sectores audiovisuales y de radiocomunicaciones móviles en España, no sospechaba que aquel modesto negocio llegaría a ser la multinacional líder de infraestructuras de telecomunicaciones en Europa que en los últimos cinco años ha multiplicado por cinco su valor y por ocho el volumen de activos gestionados.

Inició su carrera gestionando redes y ahora es responsable de los planes de calidad y gestión de riesgo del grupo a nivel mundial, tras participar a mediados de los 2000 en el primer plan de transformación global.

“He vivido una transformación y una diversificación bestial. He visto cómo hemos pasado del negocio de broadcast en un solo país a un proyecto multiproducto presente en ocho países, doce en un futuro cercano. Este trabajo me ha brindado oportunidades de crecimiento que me han permitido tener una visión transversal”, explica Andrés Toribio. “A mí me encanta aprender y este máster ha sido un regalo y ha complementado mi visión del negocio y de la estrategia. Para mí, el aspecto más satisfactorio es la oportunidad de crear lazos con otras unidades de negocio. Actualmente en mi división integramos y estandarizamos proyectos en el marco de las adquisiciones internacionales y, a veces, toca ir con mano firme y guante de seda (…) tener compañeros y, ahora puedo decir, amigos en las unidades de negocio, lo que creo que abrirá puertas para desplegar proyectos internacionales”.

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